COLABORA CON TU PARROQUIA2018-06-14T10:24:17+00:00

COLABORA CON TU PARROQUIA

La parroquia sale adelante gracias a la colaboración de todos los feligreses que, sintiéndose Iglesia, se saben responsables del sostenimiento material del templo con sus aportaciones periódicas u ocasionales. Damos gracias a todos por la generosidad y alegría con la que mantienen la vida y misión de nuestra querida parroquia del Santísimo Corpus Christi

¡QUIERO AYUDAR!

Dos formas de colaborar…

SUSCRIPCIÓN BANCARIA PERIÓDICA

La forma más estable y regular de colaborar con el sostenimiento de la parroquia es por medio de una suscripción bancaria periódica (mensual, trimestral, anual…) No importa la cantidad, cada uno colabora con lo que puede. De esta forma, la parroquia cuenta con una estabilidad que le permite hacer frente a los gastos ordinarios de forma ordenada y segura. Que nadie deje de hacer este tipo de aportación por parecerle que suscribirse con una cantidad pequeña es insignificante. Muchos pocos suman… ¡muchísimo! Que Dios recompense la generosidad de todos nuestros benefactores.

Descargar mi formulario de suscripción

DONATIVOS PUNTUALES

Otra forma muy útil y generosa de colaborar es mediante la realización de donativos puntuales según la propia capacidad de cada uno. Con ello podremos hacer frente a los gastos extraordinarios o cubrir necesidades que salen de la planificación diaria. También ello nos permite realizar mejoras o ampliaciones en nuestro complejo parroquial, respetando siempre la intención y el deseo del donante.

Cuenta bancaria de la Parroquia:

ES23 0049 1759 51 2710010751

LA PARROQUIA: NUESTRA CASA

La clave para el sostenimiento económico y material de una parroquia es que los feligreses se sientan parte integrante de ella, como una familia en la que todos se sienten necesarios y colaboran con generosidad y alegría. Cada uno ha de sentir y decir con todo el corazón: “¡esta parroquia es mía!, y por eso la mantengo con mi ayuda y aportación”.

“Ayudar a la Iglesia en sus necesidades”

El Catecismo de la Iglesia Católica enseña:

 

El quinto mandamiento («ayudar a la Iglesia en sus necesidades») enuncia que los fieles están obligados de ayudar, cada uno según su posibilidad, a las necesidades materiales de la Iglesia (cf. Código de Derecho Canónico C. 222: “§ 1. Los fieles tienen el deber de ayudar a la Iglesia en sus necesidades, de modo que disponga de lo necesario para el culto divino, las obras de apostolado y de caridad y el conveniente sustento de los ministros. § 2. Tienen también el deber de promover la justicia social, así como, recordando el precepto del Señor, ayudar a los pobres con sus propios bienes”.)